martes, 6 de diciembre de 2016

¿ES POSIBLE PENSAR QUE NO DESTRUIMOS EL PLANETA?



Tristemente, todavía encontramos a personas que no creen que el ser humano esta destruyendo el medio ambiente y que en un plazo corto de tiempo podemos acabar con el por completo si seguimos así. Las siguientes imágenes demuestran la realidad que vivimos en la actualidad.


 1. Basura acuática, cada año llegan a los océanos unos 10 millones de toneladas de plástico. Esto, como es de suponer, afecta a a flora y la fauna de estos medios acuáticos ; trozos pequeños de plástico pueden ser ingeridos por los peces y contaminar toda la cadena alimentaria hasta llegar a las aves. Además muchas personas sobreviven de lo que pueden reutilizar o vender de esta basura. 
 2. Contaminación de las aguas. Las aguas de nuestro planeta se ven contaminadas hasta el punto de que los elementos tóxicos han llegado a las capas freáticas mas profundas, es decir, a las aguas subterráneas.La segunda causa más importante de mortalidad infantil en el mundo es la combinación de agua sucia con la falta de servicios de saneamiento. Estas condiciones matan cada día a 4.900 niños.
 3. Vertidos de petróleo. En el momento del transporte del petróleo mediante petroleros u oleoductos, se producen espectaculares accidentes; alrededor de tres millones de toneladas, el 0,1 o 0,2% de la producción mundial de petróleo, acaban contaminando las aguas del planeta cada año. Además,a lo largo de la historia han existido muchas catástrofes con las que se han vertido muchas más toneladas.










4. Contaminación del 
aire. Encontramos ciudades en las cuales es casi imposible respirar aire puro y por culpa de la contaminación que flota en el ambiente sus habitantes no saben lo que es apreciar un cielo nocturno estrellado. La gente sufre enfermedades respiratorias, asma crónica y alergias, debido a la cantidad de partículas que están suspendidas en el aire y a los gases contaminantes emitidos por las industrias y los coches. 







5. Deforestaciones agresivas que se producen en varios puntos del mundo a pesar de que son precisamente los árboles los que limpian el aire que contaminamos absorbiendo el CO2 y liberando oxígeno. Esto ha colocado en estado de emergencia a una gran variedad de especies de flora y fauna que dependen de ese ecosistema. Entre esas especies nos encontramos nosotros. Cada año perdemos 500 mil hectáreas de bosques y selvas







6. Basura electrónica.
T
odos los dispositivos eléctricos o electrónicos que desechamos realizan un recorrido que desconocemos por completo, los que no son reutilizados en países menos desarrollados van a parar a vertederos. Noruega es el país que desecha mas kg de basura electrónica cada año por persona; 28,6 kg.





7. Guerras. Tristemente hay cantidad de países que se encuentran en guerra, Siria, Irak, Turquía, Yemen etc. Esto además de suponer la perdida de cantidad de vidas humanas supone que una vez terminadas estas guerras las personas de esos países se encuentran  aguas tóxicas, bombas sin explotar, tierras de cultivo envenenadas y destruidas y cientos de secuelas más. 



*Imágenes de: http://www.ecoticias.com

jueves, 1 de diciembre de 2016

FECHAS DE CADUCIDAD

Todos hemos tirado alguna vez comida a la basura cuando ha superado la fecha de caducidad. Retiramos esos alimentos para no poner en peligro nuestra salud. El resultado de este miedo es que los europeos tiramos a la basura 89 millones de toneladas de comida al año. En nuestro país, de media, tiramos 250 euros de comida a la basura cada año. El problema es que un enorme porcentaje de la comida que retiramos está en perfecto estado, sin embargo, retiramos esa comida por ese miedo a dañar nuestra salud.

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Hay un gran desconocimiento alrededor de este tema. En primer lugar, debemos saber que esa fecha no es siempre la "fecha de caducidad". Además, hay productos que no caducan y otros que son semiperecederos, es decir, alimentos que pueden aguantar mucho tiempo antes de dejar de ser comestibles. Sin embargo, estos productos llevan en la etiqueta una fecha con el mensaje "consumir preferentemente antes de:" Esta fecha indica el momento en el que los productos pierden alguna de sus propiedades, como puede ser alguna vitamina o consistencia. Pero en ningún caso, pueden causar ningún problema sobre nuestro organismo.


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La mayoría de las personas pensamos que sólo retiramos los productos cuando estamos completamente seguros de que el alimento ya no es comestible. Sin embargo, muchas veces juzgamos esos alimentos por la "pinta" que tienen. En ese caso se podrá utilizar la frase "un buen libro no se juzga por su portada sino por su contenido", ya que la apariencia no define el estado de la comida.

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La fecha de caducidad es una fecha aproximada en la que el producto podría comenzar a empeorar y, por lo general, esa aproximación se hace a la baja ya que, de esta manera, se favorece a los más poderosos. Ejemplo de ello es que la fecha de caducidad se iba a alargar a 35 días (era de 28 días) pero finalmente no se realizo ese cambio.
Para evitar desperdiciar alimentos cuando aún están en buen estado debemos, en primer lugar, revisar si la fecha de la etiqueta es la de caducidad o el "consumir preferentemente". En caso de que sea la fecha de caducidad y hayan pasado unos pocos días desde la fecha marcada, deberíamos comprobar su estado y analizar si está en buen o mal estado.
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EL BARRIO CHABOLISTA AUTOSUFICIENTE Y ECOSUSTENTABLE

Rafael Moya, un arquitecto español afincado hace años en Perú ha diseñado Villa Corintios, una urbanización en un cerro inhóspito del perímetro de Lima que cumple con los principios de sostenibilidad de ONU-Habitat que se recogen en su Nueva Agenda Urbana, aprobada a mediados de octubre en la cumbre Habitat III celebrada en Quito.

Vecinos colaborando en las obras

La sostenibilidad, tiene tres pilares fundamentales: uno es el ambiental, otro es el social y otro es el económico. Y Villa Corintios integra los tres. Cuenta con casas construidas con materiales locales y reciclados a un coste asequible para familias de bajos recursos, bioclimatización para ahorrar en electricidad, autoabastecimiento y reutilización de agua, zonas verdes para evitar una expansión descontrolada, captación del agua a partir de la humedad ambiental, biohuertos y piscigranjas para la generación de recursos…

Para llegar allí, hay que recorrer varios kilómetros desde la avenida asfaltada más cercana, por un camino de tierra que sube entre barrios informales. Los corintios, el grupo de habitantes que habitan la zona, tomaron la parte alta de un cerro que tiene toda su falda ocupada por infraviviendas levantadas sin ningún tipo de ordenamiento urbano y repartieron los lotes entre los miembros con menos recursos, personas sin formación que se dedican principalmente a la construcción, a la venta ambulante y al reciclado de basura. En todo este tiempo, han vivido en casas precarias, la mayoría construidas con tablones de madera y techo de lámina.

Basta con echar un vistazo a las chozas dispuestas en la pendiente del cerro para darse cuenta de que en caso de producirse un sismo, algo altamente probable dado que Perú está situado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, toda la zona corre el riesgo de quedar arrasada. Por ello, la primera propuesta para Villa Corintios es aterrazarla, construir andenes como hacían antiguamente los incas, lo que reduce el riesgo de corrimiento. Para ello, sólo se necesitan las piedras que ofrece en abundancia el cerro.


Futuras casas de Villa Corintios

Así, una vez resuelto el tema estructural, el resto de componentes serán hechos con material reciclado, con material de desecho, como palés para forjados, cubiertas, cerramiento frontal, divisiones internas, suelos, parapetos o escaleras.

La autosuficiencia de agua será otra característica de estas viviendas, pues pueden pasar muchos años antes de que les llegue el suministro municipal. En Lima no llueve nunca, pero tiene una humedad ambiental alta, de hasta un 90%. Esa humedad se puede captar y condensar mediante neblineros, una red de nailon de malla fina. Este agua irá a parar a un depósito situado en el techo de la casa tras pasar por una cubierta vegetal que lo cubrirá y que actuará de biofiltro, reteniendo todos los componentes orgánicos y químicos.


Estado actual de Villa Corintios

De esa forma, el agua resultante será apta para el consumo humano tras ser hervida. Además, se reutilizarán las aguas grises (las de la ducha, el lavabo o el fregadero) tras pasar por otro biofiltro situado en el patio y que se puede construir de forma artesanal.

Por último, la vivienda usa el bioclimatismo para aprovechar la luz natural y mantener una temperatura adecuada. Mediante la orientación apropiada, el patio interior y el frontal de la casa acristalado, se puede reducir al mínimo la necesidad de energía eléctrica. 

El proyecto incluye infraestructuras comunitarias, como un local comunal, un puesto de salud, parques infantiles o pistas deportivas. También aprovecha las zonas más altas del cerro, donde no llegan las casas para crear zonas verdes, que serán regadas también mediante agua captada por neblineros. Esta agua bajará por canaletas para abastecer una zona de biohuertos y unos estanques para crianza de peces. El líquido enriquecido con el residuo de estos peces será reutilizado para el riego de los huertos.


Así pues, además de las biohuertas y las piscigranjas, el proyecto también quiere incluir una planta de procesamiento de los deshechos en gas metano y de fertilizante para las huertas e instalaciones para microempresas de reciclado de residuos orgánicos.Sin embargo, el concepto de ecociudad y de sostenibilidad consiste en que la ciudad pueda funcionar igual que un sistema natural, que cree las condiciones adecuadas para que el material de desecho que genere la ciudad vuelva a ser recuperado y que la misma ciudad cree las condiciones adecuadas para crear economía a las personas que habitan el sistema.